Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

jueves, 9 de marzo de 2017

Galar Trail III Edición

Tercer año y tercer pueblo de la Cendea de Galar en hacer los honores: Después de Subiza y Esparza, Arlegui fue nuestro anfitrión este domingo disfrutando la fiesta del Trail, del deporte y la montaña. La Sierra del Perdón-Erreniaga no son los Alpes, ni los Pirineos, pero los senderos que la transitan, los quejigos, pinos y bojes, el barro, ¡¡el barro!! las subidas asfixiantes y las bajadas de infarto no desmerecen de otras montañas con más renombre. Por todo ello repetiré el título de mi crónica en la primera edición: Galar Trail, la Carrera de Montaña.

Antes de la salida los Trizurko quisimos enviar un mensaje de ánimo a nuestro amigo y compañero Alejo Germán ¡¡El año que viene la podrás correr campeón!!
Raúl, Pedro, Nacho y Chema. Cuatro triatletas!!
En las imágenes estamos un buen puñado de Trizurkos: Beltxun, David, Iván, Pedro, Tedy, Niko, Joseba, Oscar, Ascen, Pello, Iñaki, Egoitz, Raul y Chema ¡¡Y Alberto que estaba despistado!! ¡¡Y yo por supuesto!! Todos le envíamos un mensaje de ánimo y optimismo a nuestro amigo Alejo que aunque no iba a correrla tenía previsto estar arriba en los molinos para achuchar y sacarnos unas fotos.  La mala suerte que se cruzó en su camino dos días no le dejó, pero el año que viene seguro que lo tenemos ahí: corriendo con nosotros o dándonos caña de la buena como él sabe.

Los Run 19, María Loizu (4ª por la izq) sería primera chica en meta, Zorionak!!

Adi-Ikes, corriendo, organizando y aplaudiendo ¡¡Bravo!!

Txurregis ¡qué peligroooo!
Los Trabukos-Bordazar, el equipo de la Cendea 
El equipo ANADI estaba muy bien representado por Mikel e Iñigo, conmigo somos los Tres Mosqueteros de la Insulina ¡¡Porque con diabetes también se puede disfrutar en la mejor carrera del mundo!!

La sonrisa más fresca del día: Un selfie con Zuria es como un trago de Isostar, Fernando y yo nos pondremos esta foto de salvapantallas, fijo.
Foto reveladora: Hassan Ait Chaou  lanzado a meta.
A las 9:30 tuvo lugar la salida. Entre selfies y charla que te charla entramos al corralito de los últimos y nos quedamos los primeros de la manada ¡¡madre mía!! Como pudimos nos fuimos unos pocos puestos atrás pero entre los apretados corredores fue bien poco. Por eso fue que aunque salí todo lo rápido que mis patas pudieron, a mi lado pasaban docenas de cohetes y cohetas, como Christian, Saioa, Edorta, Txuri... qué fuertes estáis!! Llegados a las primeras rampas ya pensaba que iba en último lugar pero no, todavía había mucha gente detrás que seguía pasando a mi lado ¡¡esperaaaarmeeee!! (esto ya lo he escrito en otras crónicas, creo).  Conocía bien el sendero GR220 que asciende hacia las antenas del Perdón, una dura rampa sin apenas descansos entre bojes y quejigos donde apenas puedes correr (yo bien poco)...  En el primer avituallamiento líquido no hice ni parar, apenas llevábamos dos kilómetros y aproveché para recuperar puestos cuesta arriba por una zona resbaladiza donde incluso habían puesto una cuerda. Casi nadie la agarraba y cada cual buscábamos el mejor sitio donde poner las zapas: en la hierba, entre las zarzas, en una piedra que asoma del barro... Cualquier sitio que ofrezca un poco de agarre.  ¡¡Ufff!!

Pello y Nacho me pescan aquí -¡pero todavía andábais ahí detrás! - me extraño de que no anden más adelantados. Aprovecharé que Nacho me echa el gancho y mientras él sube habla que te habla yo intento no perder su estela (pongamos estela entre comillas).   

Terminamos la primera subida y tiramos por una pista que llanea hacia los molinos a nuestra derecha. Nacho se pierde adelante y por detrás vienen Pedro y Niko con quienes llegaré a los molinos. Decir que en esta parte me empezó a pinchar el psoas ilíaco, una molestia que desde hace dos semanas noto al correr e incluso al caminar: estuve en un tris de renunciar a esta carrera pero con frío e ibuprofeno que tomé la vispera no me había acordado, hasta ahora. 

Aumentando la cadencia de zancada noté que los pinchazos desaparecían de modo que conscientemente seguí los consejos de Nico en el curso de Core y Técnica de carrera del año pasado... Lo que no había conseguido de modo natural lo aplicaba ahora a la fuerza, ¡qué maravilla disfrutar corriendo como nunca lo había hecho! Y revelador comprobar que alargando la zancada y saltando como suelo hacer volvía el dolor... 

En la vertiginosa bajada por el otro lado de la sierra no hubo dolor, pero sí mucha atención para no caer rodando en un mal paso, bajo a todo lo que puedo y aunque veo delante a dos o tres de mis Trizurkos no consigo darles caza ¡cómo vais Nico, Pedro eta Pello! y luego venga a quejaros...

Avituallamiento sólido y líquido: bebo medio vaso de isotónico, agarro un cacho de plátano y para arriba de nuevo. La segunda subida tiene una primera parte muy dura pero más arriba la pendiente disminuye y podemos correr, en esta zona iba con Nico y dos colegas suyos de Tafalla en amena charla pero viéndome un pelín de fuerza me despedí de los tafallícolas poniéndome al trote (despaciooooooo pero corriendo). Entre eso, que iba dando caza a más gente y que ya no me dolía nada hasta me emocioné y todo... -¡¡¿dónde está el marroquí que lo pillo?!!- 

Estamos arriba otra vez, iremos unos metros por la carretera para dejarla enseguida y tirarnos por un raso hacia los pinos encima de Subiza: aquí está la cuesta de la muerte donde hasta los campeones dan con el culo en el barro. Hay una cuerda a la que sí echo mano porque en esta rampa no hay taco que agarre. Dos, tres, cuatro saltos y la suelto, ya me atrevo, ojo no tropezar con la cuerda y enseguida me lanzo de nuevo monte abajo. Las Peregrine de Saucony se portan, y eso que ya llevan unos kilómetros... pero todavía me permiten controlar dos o tres derrapes ¡¡soy un campeónnn!!

Llegamos abajo, a la pista próxima a Subiza y tiramos hacia nuestra tercera y última subida: 300 mts de desnivel más o menos dentro del bosque primero y por monte abierto después hasta la cima del Bordatxar, en que a pesar del esfuerzo me animaré viendo cómo adelanto bastantes puestos. Lo que decía: -¿Dónde va el primero? ¡Ah, que ya se ha duchado! vale, vale... -

La última bajada fui a todo lo que me daban las patas y el conocimiento, es decir más rápido de lo que la prudencia y el sentido común aconsejan.  Un punterazo del pie contra una piedra me hizo ver las estrellas y a punto estuve de dar vuelta al aire pero milagrosamente conseguí recuperar el equilibrio y proseguí mi carrera hacia la meta ¡¡madre mía que me matoooo!!

Una gozada.

Mi tiempo: 2:05:39

Salida de la carrera: Christian Pau con gorro verde adelantando por la izquierda, como se debe sí señor.
Nico de parranda con sus amigotes, yo "corriendo" cuesta arriba ¡increíble!, Pello sufriendo pero dándolo todo, Alberto sufriendo más todavía, Egoitz volando y Nacho disfrutando.

Nuestra querida Ascen Primera Veteranaaaaaa!!!! Tedy Segundo Veteranooo!!! y el Trizurko primer equipo clasificadoooooo!!! Aunque no había clasificación por equipos nos hizo mucha, mucha ilusión ¡¡somos los mejores claro que sí!! Comentar la marca estratosférica del campeón de la prueba: Hassan Ait Chaou: 01:23:43

Pues eso amigo, que vamos!!!!

Mis glucemias: 149 a las 7:11, 2 uds de novorapid y un café con leche con frutos secos: nueces, almendras y avellanas. 212 a las 12:11 en Arlegui después de ducharme, curioso porque solo comí dos cachos de plátano, dos vasos de isotónico y un par de gominolas. Como tras la entrega de premios había un lunch de campeonato me puse 4 uds de insulina y además de una caña y un bocata de chistorra me puse morado de jamón, chorizo, más chistorra, tortilla y... creo que conté cuatro vasos de vino...  En casa a las 14:57 y antes de una paella riquísima tenía 109. Me puse otras 4 uds y sí, comí un plato de paella ¡¡y ensalada!!

Espectacular la fiesta que vivimos en Arlegui y espectacular también la organización de esta III Galar Trail. Eskerrik Asko!!!!!!

jueves, 2 de marzo de 2017

Media Maratón Villa de Aibar

I Edición de esta carrera de montaña que inicia el calendario navarro. Aibar-Oibar es un pueblo próximo a Sangüesa en la vertiente sur de la Sierra de Izco. Por su situación en un alto podemos adivinar que las piedras de esta preciosa villa medieval tienen muchas cosas que contar: En el siglo IX los Banu Qasi arrasaron la villa junto a su castillo y cuando los musulmanes se retiraron al sur fue moneda de cambio entre Aragón y Navarra hasta que Sancho VII el Fuerte la recuperó definitivamente para el reino de Navarra.

Alberto Azparren, del club Txurregi ha sido uno de los organizadores de la prueba, ellos y los más de 130 voluntarios con el apoyo de su ayuntamiento son los culpables del nacimiento de esta fiesta de solidaridad que contribuirá con 2 euros por participante en ayudar a Asier Arbeloa un niño de Aibar que con solo 4 años ha vivido muchas batallas con su corazón.

Al final les ha salido un monstruo de 21 kmts con un perfil que acumula 1019 mts de desnivel. Una carrera rápida y dura a partes iguales, con cuatro subidas y bajadas principales divididas a su vez en más subibajas secundarias, osea un diente de sierra interrumpido por breves llaneos y un largo descenso de más de 2 kmts por buenos caminos donde muchos corredores bajaron a bastante menos de 3 min el km, para volar yo a menos de 4 no te digo nada...Todavía me tiemblan las patas. Lo mejor es que el piso estaba fenomenal: muy poco barro, sin piedras ni trampas, ideal para correr alargando la zancada sin miedo a un tropiezo o una mala torcedura.  Para mí lo más duro fue la transición que supone pasar de correr-caminar cuesta arriba a correr-volar cuesta abajo: los músculos de mis piernas no pueden cambiar el trabajo tan rápido como me gustaría. Tendremos que entrenarlo. Uffff.
Cuatro Trizurkos nos hemos animado esta vez: David Senosiain, Fernando Dean, Oscar Soriano y servidor de ustedes.  En Aibar hemos coincidido con Iñigo Goroskieta, del Atlético Lerinés, a quien ya le gusta más el barro que el asfalto. Los cinco nos hemos dirigido a las piscinas para recoger los dorsales y en el bar mientras echábamos un café (mi tercer café) nos hemos encontrado con más locos y locas: Irene Guembe, Rubén Morillo, Eneko Hernández, Fernando Zaratiegui... Muchos locos del Txurregi, algunos Adi-Ikes, Marmottrails, Run19 y Manttales de Bera.  Hay que felicitar a los Txurregis por ser el equipo más numeroso, por el tercer puesto de Alberto Azparren y porque detrás suya Mikel Beunza y Xabier Zarranz han conseguido el cuarto y quinto puesto. Y no solo eso, es que los demás galgos del equipo han llegado también entre los 25 primeros.  Qué tíos!!!

Como anécdota decir que David Ferrández -Marmottrail- vino corriendo desde Monreal (unos 25 kmts por monte) para tomar la salida de la prueba. Con él fui durante los primeros kilómetros y os aseguro que no llevaba mal ritmo. David y Jorge Compains se han propuesto un reto solidario:  cruzar toda la provincia de Huesta por el Gr15 "sendero prepirenaico" desde la localidad leridana de Pont de Suert hasta el vértice de Algaraieta (muga de Huesca, Zaragoza y Navarra), serán 245 km y 12500+ en non stop. Con ello quieren dar a conocer dos enfermedades infantiles muy graves y poco conocidas: el síndrome de Dravet y el síndrome de Rett. Ayudémosles en migranodearena.org

Oscar, Iñigo, David, Kike, yo y Fernando Deam

Txurregis a gogó y Victor Amatriain (dorsal 16) que conseguiría el segundo puesto (foto J. Imbuluzqueta)

Ahí veo dos trizurkos, ¡¡Vamos David y Fernando!! (foto J.Imbuluzqueta)

Los primeros metros de la carrera fueron por pista, casi llaneando hasta comenzar una subida muy tendida y suave pero que con el dorsal y la locura me pusieron a mil por hora. Intenté mantenerme cerca de Fernando Zaratiegui pero mi viejo amigo demostró una vez más que está super fuerte y le perdí de vista en el primer repechón que dentro de un pinar nos hizo superar una sucesión de terrazas a modo de escalera de gigantes. Empezaba el diente de sierra del que hablaba antes, que nos llevaría por rincones muy bonitos de la sierra, con ratos "disfrutones" llaneando por sinuosos senderos entre bojes y robles que más arriba dieron paso a las hayas. El piso sin trampas como decía al principio, podías echar la zancada sin preocuparte apenas de buscar un buen lugar donde apoyar pues bajo las hojas no había ramas ni piedras, una gozada.  Cortas bajadas, cortas subidas, ¡¡largas subidas donde no veíamos el final!! respirar el aire fresco a bocanadas al llegar arriba, recuperar y volver a vaciarte en la siguiente bajada. Bajada larga donde cogemos velocidad, ¡estamos volando! ¡¡Un río!! es pequeño pero no veo paso... ¡al agua patos! ¡qué fría! Otra subida... ¡no puedo más!. -¡Dime que es la última!- le ruego a una chica que está animando a mitad de ladera. - ¡Lo siento pero os queda otra!- La chica no me miente, cuando llegamos arriba y perdemos altura al otro lado nos encontramos con la última cuesta de la excursión ¡esta sí que sí!  El sol nos quiere calentar un poco pero el aire todavía entra fresco cuando lo tragamos a bocanadas ¡más aire! ¡más aire!  Al llegar arriba y empezar la última bajada voy un rato tras un Adi-Ike hasta que se hace a un lado para darme paso. No puede quedar mucho cuando llegamos a la pista del principio que ahora en sentido contrario nos lleva a la meta. Mil gracias a los dioses porque el arco de meta no lo han puesto arriba del pueblo donde el ayuntamiento sino en las piscinas... Mi tiempo 02:11:22  "progreso adecuadamente"  

Irene Guembe, 3º puesto ¡¡bravo campeona!! (foto J.J. Imbuluzqueta)

Fernando Zaratiegui exprimiéndose... (foto J.J. Imbuluzqueta)
Volando en la bajada larga...


Yo totalmente exprimido...  (foto J.J. Imbuluzqueta)
Con Mikel Ucar amigo de insulinas y de ANADI
Jesús Abaigar, amigo de Zizur que con las prisas en volver a casa no se enteró que había quedado tercer veterano, menos mal que su vecino no tenía tanta prisa y le recogió el premio...



Mis glucemias regular: 162 a las 7:05. Desayunaré un huevo frito y unos 50 gr de pan con un café con leche. En Aibar a las 9:12 tengo 224, claro que me he tomado dos cafés más, sin azúcar pero qué sé yo... A las 12:38 después de ducharme 196.  Un valor que no entiendo pues durante la carrera solo he bebido agua y comido tres trozos de plátano.  Será por correr a menos de 4 minutos el km en  esa bajada larga... 

lunes, 20 de febrero de 2017

En las Bardenas Reales...

... Y el Rincón del Bu.

Un paseo de lujo por el desierto es lo que hemos disfrutado hoy con los amigos de Corriendoporelmundo. De la mano de César, el alma de esta empresa de aventura, nos hemos acercado a esta Reserva Natural dentro del también Parque Natural de las Bardenas Reales, donde por cierto se sitúa un polígono de tiro no sé si natural pero que vale más no pisar cuando los aviones del ejército realizan sus maniobras de tiro.

Bromas aparte, tenía muchas ganas de volver a recorrer los fantásticos parajes que siempre descubres en esta inmensa y deshabitada región que por cierto podría ser hermana de las estepas de San Gregorio, al norte de Zaragoza. Hermanas de soledad y de bombazos.

Hoy el día no estaba muy bonito: nubes altas y nieblas que no se han disipado hasta última hora: Gris el cielo y gris la tierra, hoy hemos sido los corricolaris quienes hemos puesto la nota de color en estos paisajes.

Del Trizurko estábamos Alejo, Ascen y yo, los Beer Runners nos han ganado por goleada pues unos 10 chicos y chicas lucían el logo cervecero en sus camisetas.  - ¡¡Pues yo soy de los Wine Runners!! - les he soltado el chiste fácil que nos ha hecho reír a todos. Y así riendo en el autobús, nos hemos comido los ¿70? ¿80? kmts que hay entre Pamplona y las Bardenas. Eso sí, con una parada en Barasoain donde han subido media docena de aficionados a la marcha nórdica. Ellos han realizado la excursión caminando a buen paso y tirando de sus característicos bastones ¡¡ni una hora les hemos sacado de ventaja los corredores!!

La expedición estaba perfectamente planificada: en la cabeza contábamos con Patxi Orofino, el veterano campeón navarro se encargaría de llevar al grupo a un ritmo regular y tranquilo. Hacia la mitad del pelotón teníamos otro chaval super majo para que ningún corredor se quedara en la solitaria "tierra de nadie" que a veces te acompaña casi toda la carrera.  Y cerrando la expedición Alejo, quién mejor para mantener altos los ánimos y el buen humor hasta al más agotado y descolgado del pelotón.  Además teníamos a los chicos del avituallamiento que con sus bicis portaban agua y frutos secos. Entre unos y otros, haciendo la goma e intentando sacar alguna foto iría yo, primero con los delante, para después dejarme caer poco a poco hasta la cola, uniéndome con Alejo y dos valientes chicas que a pesar de ir justillas y sufrir un poco, supieron apretar los dientes y llegar como unas campeonas. ¡¡Bravo Equipooooo!!

Ascen se mantuvo en la cabeza durante toda la excursión ¡¡Bravo!!

Panorámica del primer kilómetro junto a una típica balsa bardenera


Ahí tenemos a la chica más valiente del grupo que llevó manga corta desde el principio. Y hacía fresco ¿eh?



Tres chicas... ¿o son ocho?

Foto Corriendoporelmundo. Qué pobres!! No saben que no hay cerveza...
Solo hay agua y tinto de Navarra jejeje

Foto Corriendoporelmundo ¡¡Migas!! clásicas y veganas, las dos versiones buenísimas
César es el master chef de la Bardena!!




Foto Corriendoporelmundo

Foto Corriendoporelmundo

Mi Garmin

Mi Wikiloc

Mis glucemias:  59 antes de desayunar. Huevo frito, café con leche y dos uds de novorapid. 130 antes de echar a correr y 180 al terminar, muy curioso porque solo he bebido agua con zumo de limón (sin azúcar). Para las migas (y tres vasicos de tinto) me he puesto 4 uds de novorapid y en casa al llegar tenía 70. Bien.



lunes, 13 de febrero de 2017

Por Valdizarbe...

... Y las Nekeas

Salimos de Añorbe guiados por Alberto Ederra que hoy será nuestro guía y anfitrión. Nuestro jóven campeón de Trizurko está encantado y orgulloso de mostrarnos uno de sus recorridos preferidos por los montes próximos a su pueblo.  El pueblo se levanta alto y dominando un paisaje de viñas, olivos y cereal a los que hoy se han suman otros cultivos de la mano, de las aguas mejor, del Canal de Navarra que cruza la región llevando las aguas del lejano Itoiz.

Estamos altos sí, pero nuestra excursión empieza con unos fuertes cuestarrones que nos hacen ganar altura por los pinares al norte de la ermita en dirección Oeste. Pronto vamos por sendero entre encinas, coscojas y enebros, monte mediterráneo y de escasa altura que nos permite ver el paisaje en todas direcciones: al Norte la Sierra de Erreniega, al Sur las Nekeas que limitan con Artajona...  Un paisaje mayormente agrícola, ondulado, cuajado de pequeñas sierras y elevaciones muchas de ellas erizadas de molinos. Alberto nos lleva por una sucesión de toboganes subiendo y bajando a buen ritmo, tan bueno que pronto me veo atrás junto con Fernando. Delante nuestra van Rufino, Txitxo, Jorge e Iván que sí pueden llevar su marcha ¡¡qué fuertes estáis jodidos!!

El día está muy revuelto: el viento Sur nos pegará fuerte en los altos y aunque no es muy frío nos lanzará algo de lluvia, gruesos goterones que casi hacen daño pero que por suerte no van a más y eso que el cielo está gris oscuro en todas las direcciones.

Eso sí, ayer debió caer más agua porque la tierra está muy húmeda, hay zonas con bastante barro y en alguna rampa con las que Alberto nos castiga se hace muy penosa la ascensión ¡¡Ufffff...!!



Pasaremos por los dólmenes y al Sur divisaremos Artajona mientras subimos y bajamos por la sierra en dirección al embalse donde el Canal de Navarra se hace un pequeño mar entre montañas.  Aquí atravesamos la zona quemada por el incendio del pasado Verano y corremos entre los esqueletos de los árboles quemados, mayormente pinos.  En el suelo brota el verde de la hierba nueva y aquí y allá apuntan verdes brotes de coscoja o encina pero tendrán que pasar algunos años hasta que volvamos ver estos montes tan verdes como eran antes de que un idiota arrojara una colilla desde su coche al pasar por la autopista a 15 o 20 kmts de aquí...

Cerca del embalse de Artajona


Una de las doscientas cuestas...
Desde el embalse proseguimos hacia el Este en dirección a Añorbe pero cuando nos acercamos lo dejamos a nuestra espalda enfrentando una cuesta interminable cerrada por zarzas y toda clase de maleza, son solo 100 mts de desnivel pero es que ya llevamos muchas subidicas y muchos kilómetros y las patas se quejan.  Lo peor es que una vez arriba nos tiramos para abajo perdiendo mucha altura hasta llegar a Tirapu, un pequeño pueblo en el fondo del valle.  Nuestro pueblo preferido se ve muy alto y todavía más alta vemos la ermita encima suyo. ¡¡Y tenemos que subir allí!!

La última cuesta es criminal, empieza muy cerquita de donde hemos dejado los coches pero ninguno dudamos en enfrentar la dura rampa que entre los pinos nos lleva hasta los cielos, perdón, quiero decir a la ermita a donde llegamos uno a uno como náufragos azotados por el viento y... los 1150 mts de desnivel acumulado de la excursión.

En la ermita al resguardo del aire

La foto nos la hizo Fernando, sentados a mi lado están Rufino, Txitxo, Jorge, Iván y Alberto.

Decirles que bajamos en un bolero y que solo pensamos en el almuerzo que Alberto nos tiene preparado: chistorra, jamón serrano, queso curado ¡¡qué queso amigos!!, chuletón de vaca ¡¡qué carne señores!! Pimientos... ¡¡Y qué cervezas y qué vino!!  La excursión ha sido dura, bestia diría yo, pero el almuerzo no se queda atrás y por supuesto compensa toda la paliza.  Al café nos acompañan Carlos Nuin y Alejo que no han podido venir pero quieren saber de primera mano lo mucho que hemos "disfrutado" resoplando por los ciento noventa y siete toboganes con los que nos ha regalado nuestro amigo Alberto. ¡¡Muchas gracias campeón!! ¿Mañana a qué hora quedamos para repetirlo?

La excursión en mi Garmin
Todas las fotos aquí







Mis glucemias: a las 6:55_123, he desayunado un tazón de fresas con yogur y un café con leche. Me he puesto 3 uds de novorapid que han sido muchas porque a las 10:18, en el primer dólmen, tenía solo 62 de azúcar ¡¡aaaay!! Me he tragado dos geles y antes de enfrentar la penúltima cuesta, la de las zarzas me he tomado otro. Al llegar arriba un puñado de cacahuetes y con todo eso, al terminar la excursión, a las 13:06 tenía 74, ideal para tomar una cerveza y lo que ha venido luego, eso sí: con 4 uds de novorapid.

martes, 7 de febrero de 2017

De Alfocea a la Atalaya de Sobradiel

Los escarpes sobre la ribera del Ebro son un paisaje que siempre miro cuando voy a Zaragoza. Una larga pared de color claro rota solo por algún barranco se extiende durante kilómetros sobre el verde de las fincas. Las ricas tierras del valle llegan hasta los pies de estas paredes, cien o doscientos metros más arriba la estepa se extiende hasta el horizonte: San Gregorio es el mayor campo de maniobras militar de Europa. "Peligro-zona militar" señalan los carteles y no son pocos los ciclistas, paseantes y corredores que se internan más allá de la doble alambrada que limita ese "espacio vacío" salvaje y hermoso donde las liebres y las perdices de un lado, el romero y el esparto del otro están a salvo, las unas de cazadores y los otros del ganado. ¡Qué paradoja!



Alfocea, barrio rural de Zaragoza, es una de las puertas a esta zona natural.  En el wikiloc he visto una ruta interesante de poco más de 16 kmts y convenzo a mi hermano Javi para seguirla como entreno para la maratón de Zaragoza del próximo 2 de abril, además así podrá estrenar sus nuevas Xodus 6.0 ¡¡Vamos!!

Los primeros kilómetros con el aire en contra se nos hacen duros, vamos por una pista de buen piso que salvo un tobogán que nos hace subir casi 30 mts de desnivel el resto discurre prácticamente llana. El viento es cierzo -de norte- pero no es muy frío, así que un ligero cortavientos sobre la camiseta de manga corta es suficiente abrigo.  Al poco de salir nos cruzamos con dos chavales que regresan de su carrera y ya no veremos a nadie más a excepción de dos moteros en la parte alta.

El Ebro baja crecido pero sus aguas del color de la tierra no hacen ruido alguno pues el cauce aquí es profundo. A nuestra derecha se levantan las paredes de yesos que miramos de reojo: abundan los desprendimientos de piedras causados por las lluvias del día anterior y esta misma noche, malo sea que nos caiga un molondro en la cabeza... Pasamos junto a un par de granjas, la primera parece abandonada pero la segunda aunque desierta debe estar en funcionamiento a la vista de toda la maquinaria que ocupa unas naves y el rastro del ganado en unas parcelas.  Llegamos al kilómetro 6 y emprendemos el ascenso por la pista forestal que en cuatro o cinco vueltas y revueltas asciende arriba de los escarpes.

Nos acercamos hasta la "atalaya", restos de una torre que bien podría ser un puesto de vigilancia levantado por árabes o cristianos hace un porrón de años. Consultando el internete resulta que estamos ante la Torre Candespina que debió ser construída por orden de Sancho Ramírez y su hijo Ramiro en el año 1100. Sería una posición avanzada del Castellar una fortificación vecina que formaba parte de una línea de vigilancia junto con los castillos de Miranda, Juslibol y Alfocea.

Entramos en el Campo de Maniobras. No hay cartel de prohibición pero si uno que indica "Peligro - Zona Militar"

Torre de Candespina, según parece fue en 2006 que se derrumbó una de sus paredes, qué pena su abandono.

El Ebro y el Moncayo al fondo, tapado por las nubes

Un selfie por supuesto!!

Corremos entre romeros, jaras y tomillos

¡¡Un tobogán!!

Otro tobogán!!



San Gregorio, una estepa infinita


Alfocea y al fondo Juslibol

La ruta en mi Garmin

Desde allí dominamos los meandros del Ebro y los pueblos de Casetas, Utebo, Sobradiel y Torres de Berrellén donde desembocan las aguas del Jalón. Hacia el Oeste se levanta el Moncayo, tapado por unas nubes que el viento norte aprieta contra su cima.  Es curioso que sobre nosotros el cielo azul está casi del todo despejado mientras que mis colegas del Trizurko a estas mismas horas las están pasando de a metro en la Sierra de Aralar, donde una ventisca de nieve les sorprenderá a mitad de excursión.

Como suponíamos nosotros disfrutaremos del regreso por lo alto de estos montes que asoman encima del río: el aire sopla a favor nuestra y casi tenemos calor bajo los rayos del sol de febrero. El día está precioso aquí arriba y pienso que este paseo vale como cien horas de clases de geografía: debajo nuestra los meandros del río, los campos de cultivo, los pueblos, el trabajo del hombre, su avaricia ocupando sotos naturales que se inundan en cada crecida, sus aciertos y errores.

Mis glucemias: 187 al levantarme (en la cena me puse morado de jamón y longaniza...) me pongo 2 unidades de novorapid y a desayunar, café con leche con cuatro nueces. Durante el recorrido no tomaré nada y aunque me parecía ir justo en los últimos kilómetros, al terminar, a las 11:42 tenía 122, ante lo cual simplemente bebí un botellín de agua.  Perfecto para el vermú de después: un tinto "Coto de hayas" con torreznos, ¡¡Buaaaaaah chavaaaaal!!