Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

martes, 23 de agosto de 2016

Ultimo Bucardo V Edición

Cinco años, cinco veranos, cinco carreras, cinco subidas al Pelopín desde el año 2012. En broma le decía a Manu que cuando alcance mi décima participación en Linás me tendrán que homenajear o al menos regalarme el dorsal.  El Sarrio de Manu es más listo y me aconsejó pedir el regalo con la sexta participación que la décima está muy lejos todavía, ¡¡cuánto sabes!! y cómo corres pajáro.  Aunque esta vez el oro en Veteranos B te lo ha pillado Victoriano ¿eh? Otro Sarrio para darle de comer aparte...

¿Y porqué motivo no he fallado hasta ahora a mi cita con el Ultimo Bucardo en Linás de Broto? Pues por el fenomenal ambiente de fiesta y amistad que siempre encuentro en esta carrera super guapa. Gracias a un ejército de voluntarios: vecinos y veraneantes de este pueblo, dirigidos por Encarna y Amador y animados por Lafu, el mejor "spiker" del mundo mundial. Si además te hacen fotos a tutiplén un montón de foteros entre los cuales nunca falla Ramón Ferrer y para terminar hay una paella buenísima... Como para no venir el año que viene: A ver ¿dónde está ese Pelopín?

El secreto es que los voluntarios son los que más disfrutan, se lo pasan pipa,
que se lo digan a Encarna que está ahí llamando a los que faltan
 o a Lafu, con camiseta naranja y con su chiqui en brazos,
o al chaval pelirrojo que arriba del Pelopín se desgañitaba animando a todos y cada uno
de los pobres y sufridos "corredores" que íbamos llegando a la cima, ¡qué tío!

Pero el caso es que la jornada la empezamos un poco regular: después de dos horas de viaje desde Pamplona llegamos sobre las 8:10 a Linás. Muy justos de tiempo para aparcar y pillar los dorsales.  Con todo el lío fue una suerte que llevara puesto el traje de romano completo porque se echó la hora y no pude ir al coche a mirarme el azúcar, coger geles, etc...  Confiaba en ir bien porque a las 5:08 en casa tenía 115, había desayunado abundante y me había puesto 5 uds de novorapid, normalmente tenía que estar alto porque dos horas sentado conduciendo es lo que tiene pero ¿y si no?... Bueno, confiaba en los avituallamientos y en mis sensaciones, a una mala pediría geles a cualquier participante si me notaba pajarón.

Pese a todo el lío lo que sí hice antes de la salida fue saludar a los amigos: a Juan Martín Tirapu que se fisuró una costilla en el doble KV Collarada pero ya estaba recuperado, o casi.  A Manoli Panizo, guapísima valenciana de la Mancha que tras una temporada pasando envidias volvía a sudar la camiseta y saldría a correr la "corta" de 10 kmts ¡¡consiguiendo un segundo puesto en veteranas!! A Sergio Cazcarro, Guillermo Narvión, Jesús y David Sánchez entre otros ilustres GMS de Sabi. A los Sarrios de Zaragoza: Manu y Victoriano, Ibonciechos: Alfonso Pantoja y David Rebullida, Trail Runneros Maños - ¿dónde está Hector?- les pregunto y me dicen que animando, pero luego pasé a su lado y con el pedazo de gorro que llevaba ni lo ví, jajaja!!!  Está Javi San Agustín el superman de Peña Guara.  Hay un Txurregui: Xabier Zarranz que hoy vuelve a la arena después de unas semanas de recuperación  ¡¡y como volverá el pajarito!! Un Deportivo Navarra: Diego Yoldi. Están Gorka Aramburu (Andandaeh) y Angel Hernando: dos locos que este verano se enfrentan al desafío de la Challenge Huesca Pirineos y que ya han completado tres de las seis pruebas. Os queda Tena, Canfranc y Guara ¡¡Vamooooosssss!!

Un montón de amigos todos locos de atar pero más felices que unas perdices cuando a las 9 en punto nos echamos a correr por la pradera de Linás. Iván y Txitxo, situados delante, se pierden por el sendero donde Fernando Zaratiegui, Martín y yo sufrimos un pequeño tapón, poca cosa porque este año también nos hemos puesto más al principio.  Adelanto a los hermanos Prades: Pilar y Roberto disputaron ayer el KM Vertical al Litro, por eso van tranquis en esta primera parte pero no tardarán en pasarme más adelante.  Me noto bien y puedo mantener la carrera en todas las pequeñas subidas hasta que salimos al sol en la cresta del Serrato de Yosa, petado de piedras y escalones en los que es más penosa la progresión (que no difícil). En el segundo avituallamiento (solo agua como el primero) está Felipe Narvión -¡cuánto hace que no te veía amigo! ¡Luego te doy un abrazoooo!-.  Las piedras terminan y salimos a una pista donde puedo volver a correr.  Tercer avituallamiento donde ¡¡tienen acuarius y plátano!!  Beberé dos vasos y cogeré dos trozos de plátano que comeré mientras me tiro sendero abajo por el Bosque de Bucona.  No soy un gran bajador pero consigo pillar a dos o tres chicos y a una chica: Orosia Juanín, que en la subida a Pelopín me pillará y me dejará atrás (once minutazos me sacará en meta la campeona de Jaca).

En la subida a Pelopin pasaré calor (yo y todos supongo) al principio no pega aire y no es hasta que estamos muy altos que nos refresca el viento de puerto. ¡¡Menos mal!!  A estas alturas de la excursión todos ocupamos nuestro lugar: Fernando me sigue muy cerca, con lo fuerte que anda debería ir más adelante, batiéndose el cobre con Txitxo por ejemplo, pero debe vigilar sus pulsaciones por consejo médico y se contiene ¡¡qué campeón!! 

Iván Blanes, de paseo...

Txitxo sonriendo el jodido...
porque acaba de pillar a Diego del Deportivo Navarra jeje


Yo sofocado perdido

Fernando, prudente en la subida al techo de la excursión

Juan Martín Tirapu, super contento 
Casi en la cima saludo a Ramón, -¿Pero tú no estabas en Chamonix?- le pregunto extrañado, porque en su blog había puesto una foto con Luis Alberto Hernando en la capital del Montblanc. -Pues no- me corrige - todos me decís lo mismo- se ríe por la confusión. Será la próxima semana que irá allá junto con Toño Algueta, el campeón cheso de Asamún.

Del Pelopín al Montblanc en dos días... ¡¡Grande Ramón Ferrer!!
Los voluntarios han subido agua y acuarius hasta arriba del Pelopín, les amenazo con dos besos pero perdono el castigo y me lanzo montaña abajo a ver si pillo a dos corredores con quienes he ido toda la subida: Mientras que yo jadeaba ellos no paraban de hablar. ¡¡Y los pillo!! Eso sí, los dos campeones seguirán charrando y disfrutando del paseo sin preocuparse ¡qué tíos!

La bajada hacia Linás es bastante corredera aunque hay algunos toboganes y sobre todo un largo tramo de pista cuesta arriba donde podré mantener la carrera casi hasta arriba.  Después ya sé lo que viene: bajada cañera hasta la meta donde el calor suele castigar todos los años.  Todos menos este, porque un ligero aire fresco nos alivia en esta zona donde las patas ya acusan los kilómetros y debemos ir super atentos para no tropezar en las piedrecitas, piedras, pedruscos, ramas y raíces que debemos salvar mientras volamos montaña abajo.

El último avituallamiento es el mejor: puedes beber un vaso de agua fresca mientras te duchas y es lo que yo hago colocándome bajo el chorro que los voluntarios han dispuesto para ello. No es tontería porque los dos kilómetros que vienen son de correr-correr, vamos como si seríamos unos keniatas asfalteros en los 10000 mts de Río, por ejemplo.  Y así hasta que llegamos a la ¡¡última cuesta!! en las empinadas calles del pueblo donde pocos son los valientes que mantienen la carrera. Y por fin la meta ¡¡Bieeeennnn!!  Mi tiempo: 03:06:33  tres minutos menos que el año pasado pero tres más que en 2013 ¡mecachis!  Vais a ver el día que baje de las tres horas, no sé si será en la 6ª o en la 10ª edición pero lo conseguiréeeeee!!!!!!   O no.

Súper Fernando sí podrá correr esos últimos metros ¡¡Bravo campeón!!

Lo dicho: una pedazo de carrera. 

Lafu el mejor speaker del mundo: le podíamos escuchar desde arriba
del Pelopín recibiendo a todos los corredores de la carrera corta y luego a los de la larga.

Txitxo, Iván, Manoli, Yo mismo, Fernando y Martín
Detrás nuestra la montaña más chula del mundo...

Comparativa en mi Garmin del Bucardo 2013 y 2016 la única diferencia son 200 mts
más de pradera en la salida del 2013...









lunes, 15 de agosto de 2016

Nafarroa Xtrem Super Xtrem

Hace más de un mes que le echamos un ojo a la primera parte de su recorrido. Allá por finales de junio los altos puertos de Quinto Real lucían un verde nuevo y las regatas cantaban alegres llenas de agua por las tormentas y borrascas que casi cada día regaban la región. Pasamos frío en la cima del Adi y las nieblas del norte nos ocultaron el paisaje. La excursión fue accidentada pero todos menos Santi, que se lesionó la rodilla, disfrutamos y guardamos un buen recuerdo de la aventura. ¡¡Ay, cuánto tiempo ha pasado desde entonces...!!

El Invierno se hace largo cuando los días oscuros y fríos se suceden trayendo lluvia o nieve, parece que no llegará nunca la Primavera ¿verdad?  Pues este Verano se nos está haciendo largo también: las tormentas de primeros de Julio ya están muy lejos y los altos puertos han pasado del verde al amarillo,  se salva un poco la divisoria atlántica, donde el efecto Foehn moja de vez en cuando las caras norte, pero eso es todo. Seco, pero no caluroso pues salvo algún episodio puntual las últimas semanas el viento ha soplado fresco y el mercurio no ha subido ningún día de los 30 grados... Hasta hoy.

Joseba, Carlos, Iván y Joseba
Al fondo el Adi.
Hoy Sábado 13 de junio agosto nos juntamos cinco locos con la intención de realizar el recorrido íntegro de esta Carrera, sus 65 kmts y 4000 mts de ascenso acumulado. Con un par. Estamos Iván, Alejo, Carlos Nuin, Joseba y servidor de ustedes. Nos falta Javi Oteiza quien justo el día anterior se lastimó un gemelo que ya tenía medio tocado. Nuestro buen amigo no podrá acompañarnos pero se acercará hasta el Puerto de Artesiaga para montarnos un avituallamiento de agua y chucherías. ¡¡Gracias campeón!!  

Algo después de las 7 de la mañana salimos los cinco desde Zubiri. Temperatura fresca pero no hay viento y se va bien en camiseta. Trote relajado por la carretera hasta Saigots, donde bajamos al río Arga para cruzarlo e iniciar la subida por una estrecha pista. Esto ya nos lo conocemos. Carlos Nuin repetirá la aventura por segunda vez. Le llevó 13 horas aquél día, pero porque perdió algo de tiempo en un tramo sin senderos donde fue complicado buscar el itinerario, y eso que llevaba un navegador. Confiamos en su experiencia y como además Iván también lleva un garmin, malo será que con dos guías nos liemos...

Alegría y buena marcha en la primera parte de la excursión:
Recorremos el magnífico hayedo que cubre las faldas del Adi.




En la cima del Adi (1457 mts)
Arriba del Adi disfrutamos a placer de un paisaje soberbio en todas las direcciones. Se está de maravilla, el poco aire que sopla es agradable y el sol todavía no calienta demasiado. Divisamos el Saioa, nuestra próxima cima, pero a contraluz también se distinguen el Ori, las cimas de Roncal y el Pirineo de Huesca, muy lejos al Este.  

Toca bajar a la carrera la empinada ladera, nos acordamos de Santi cuando pasamos un tramo de rocas donde hay que prestar atención, hoy no están mojadas y las zapas agarran bien, pero aún así no nos lanzamos, lo haremos después cuando la cuesta pierde inclinación y nos metemos en el bosque camino del puerto de Urquiaga.





Por el GR11

Delante nuestra el Saioa ¡¡Vamossss!!

En el Puerto de Artesiaga se acercó Javi para animarnos ¡¡y avituallarnos!!
¡¡Gracias campeón!!  Ánimo y a recuperar ese gemelo...

Empezamos la segunda gran subida de la jornada. Saioa.

Debajo nuestra el Puerto de Artesiaga

En la cima de Saioa nos tomamos un tiempo para descansar, nuestras patas comienzan a acusar el esfuerzo pero nos sentimos los reyes del mundo: Llevamos 30 kmts de recorrido y ya nos hemos comido las dos cimas principales.  ¡¡Esto está chupao!!  El viento nos ha venido refrescando toda la subida y aquí en la cima es una delicia, por eso, aunque el sol está ya alto no estamos pasando demasiado calor. Hasta ahora...

Despacio y sin pausa, la ladera parece no tener fin.
El Adi y a su izquierda muy lejos, el Ori y las primeras
grandes cimas del Pirineo.


Cima del Saioa (1418 mts)
¡¡Alejo qué haces!!




Empezamos la bajada hacia el Zuriain


Zuriain (1410 mts)

Bajamos hacia Lantz


Por suerte buena parte del recorrido discurre por bosques
pero aún y todo la temperatura era muy elevada.
Cuando dejamos atrás las cimas de Velate y nos tiramos en dirección a Lantz, el aire dejó de soplar y conforme perdíamos altura el mercurio fue subiendo, lógico y terrible a la vez.  Al llegar al bosque una vez bajamos la ladera encontramos las primeras dificultades: cortas de madera recientes habían dejado la zona machacada y debíamos avanzar entre ramas y montones de barro seco cuando no era polvo. Pero entre Carlos e Iván fueron llevándonos hasta encontrar un buen sendero que nos llevó barranco abajo con la regata a nuestra izquierda. Calor, mucho calor. Todos íbamos bien provistos de agua, entre uno y dos litros repartidos en el camel o en depositos pequeños. El agua no tenía que ser un problema porque nuestro próximo destino era el pequeño pueblo de Aritzu y Carlos nos lo ponía cerca: - a unos dos kmts de Lantz - aseguraba. Aún así no nos resistimos a remojarnos en la regata que bajaba a nuestra izquierda cuando el camino nos acercó a su orilla ¡¡Qué delicia el agua fresca en la cabeza, en el cuello, en la cara!! Yo incluso hubiera echado un trago pero mis compañeros me previnieron del ganado que más arriba podía haberla contaminado.  Seguro que era buena porque bajaba fresca y abundante pero estando cerca de la próxima fuente era tontería jugársela.

A unos 670 mts de altitud, cerca de Lantz, tras pasar un par de granjas dejamos de perder altura y dejando el valle principal giramos a nuestra izquierda para volver a subir y entrar de nuevo en el bosque. Fue bueno entrar de nuevo en la oscura sombra de la selva pero era mediodía y la temperatura debía andar en los 30 grados ¡¡ufff qué calóoooorrrr!!

Apenas hablábamos y si lo hacíamos era para renegar del recorrido donde tanto nos costaba progresar, cada kilómetro se estaba haciendo eterno. Estábamos en la zona de la muerte.

Aquí Carlos recordaba una zona complicada por el fondo de una regata de la cual salimos trepando una empinada ladera de hierba fuera de sendero.  Bueno, toda esta zona era fuera de sendero pues si lo había no lo encontramos... No fue hasta más adelante que salimos del bosque y vimos Aritzu que nos animamos un poco y pensando en su fuente nos tiramos a la carrera a traves de la hierba de unos prados abrasados. ¡¡Vamooossss!!



Después de cinco minutos refrescándonos en la fuente pudimos volver a sonreir .

Aritzu es un pequeño pueblo de cuatro casas con una fuente que gracias a los dioses está en una calle a la sombra. Metimos los pies, nos remojamos la cabeza, bebimos y volvimos a beber.  Yo devoré mi segundo bocadillo de jamón, el otro me lo había pulido en Artesiaga ¡¡umm qué bueno!! Por suerte y pese a las penurias sufridas mi estómago se estaba portando.  En cambio Joseba nos dijo que se le había "cerrado" y apenas podía beber o comer. Los últimos kilómetros habían sido muy duros para todos pero él lo había pasado todavía peor. Decidió llamar a casa y que le fueran a buscar, por suerte Pamplona solo estaba a media hora de coche y con un mapa o un móvil cualquiera puede encontrar estrecho carretil que lleva a este pueblo desde la Nacional 121.

Nos despedimos de nuestro amigo Joseba y comenzamos la siguiente etapa: pista estrecha entre fincas en fuerte subida hacia el bosque de nuevo. Uffff. ¿Había dicho que hacía calor? 

Me extrañó que Alejo fuera detrás cerrando la marcha, lo suyo es verlo delante y contando chistes pero el campeón también tenía el estómago hecho cisco: se dobló para echar todo lo que había bebido y comido en Aritzu y puede que también las primeras papillas de su infancia ¡qué pobre!  Quizás había bebido demasiada y eso junto con el calor y la paliza le había acabado de matar. Como estábamos cerca del pueblo decidió dar vuelta y unirse a Joseba.  Buena idea, porque la meta todavía la teníamos lejos.

A nuestra derecha la cima de Oianberoki a donde no subiremos pues bajaremos
directos al pueblo e Iragi.

Esta etapa también discurre fuera de senderos aunque entre Ivan y Carlos
íbamos encontrando algunas marcas y mojones que señalan el recorrido.

Iraqi, un pequeño pueblo en las faldas de Baratxueta, la última cima de la excursión.
No tiene bar pero la sociedad está abierta y nos vendieron tres latas de Coca Cola, no sabían
cuánto cobrarnos y les dimos tres euros.  ¡¡Qué ricaaaaa!!
¿Sabíais que esta bebida es la Chispa de la Vida?  

Carlos Nuin llegando a la cima de Baratxueta
detrás suya el Saioa y las otras cimas de Velate.

Un selfie con los tres mosqueteros!!!

Allí lejos está Pamplona, donde el termómetro alcanzó 34 grados...

Bajada a Usetxi.  En este último pueblo Carlos Nuin aprovechó un coche que
bajaba a Zubiri para retirarse. Nuestro campeón también se había quedado sin fuerzas.

Tras remojarnso en la fuente de Usetxi, Iván y yo continuamos la excursión: Los
últimos cinco kilómetros hasta Zubiri nos dejaron después de todo un buen sabor
de boca pues discurren por buen sendero y además a las 8 de la tarde el sol había
dejado de castigar.

Carlos Nuin nos hizo la última foto a Iván y a mí.  No solo eso, además
nos invitó a dos PEDAZO DE CERVEZAS!!!!!
13:50 horas, 66 kmts y 3400 de desnivel en el Navegator de Iván.
Casi todas las afotos aquí.

La ruta en mi Garmin hasta el km 46
La ruta en Wikiloc del 47 al final


lunes, 25 de julio de 2016

Circular desde Sallent a Tebarry e Infiernos

Copiando la excursión de Jorge Gª Dihinx en su magnífico blog "La Meteo que viene", convencí a Iñigo, Alejo, Iván y Antonio para acercarnos a Sallent de Gállego este Sábado 23 de julio.  Jorge la proponía subiendo a la Sarra y Respumoso primero y terminaba bajando el barranco de Pondiellos que lleva directo a Sallent. En su descripción señalaba que el camino por ese barranco no está muy bien marcado y siendo que es una ruta poco transitada planteé hacerla en sentido contrario: Odio los finales complicados.


El desayuno en una panadería de Sallent fue la mejor forma de empezar la jornada: unos cafés con leche bien acompañados de tarta de manzana casera nos sientan de maravilla, sobre todo a mí que tengo el azúcar por los suelos: 52 mg/dL a las 8:30, ante lo cual añado un sandwich de nocilla que siempre tengo para estas ocasiones.


Dejamos la furgoneta aparcada junto a la Guardería infantil, justo al lado sale
 un camino con un cartel indicador: "Valle de Pondiellos".
  Arriba y a contraluz el Tebarray, nuestro primer objetivo.
Como bien dice Jorge el sendero se pierde a menudo entre la hierba pero tanto Iván como yo nos hemos descargado la ruta de Wikiloc de Jorge, y con eso no tenemos mucho problema en progresar y ganar altura valle arriba. A nuestra izquierda las aguas del torrente se precipitan con estruendo y es que las tormentas han descargado fuerte los últimos dos días.  Mis colegas han venido con ganas de correr: Iván e Iñigo super fuertes como siempre, Alejo con muchas ganas después de unos días en la playa donde asegura que "casi" no ha corrido nada y Antonio que hace dos semanas se calzó la Ehun Milak como un campeón no tiene problemas en seguir el ritmo del grupo, no como yo que apenas puedo hablar, arf arf !!!

El sendero desaparece a veces y en una de esas cuando corremos por la hierba Iñigo pisa mal y se le tuerce el tobillo. Nuestro amigo se detiene y decide dejar ahí la excursión: justo es el que estaba recuperando de un esguince y no se quiere arriesgar a que más arriba se le fastidie del todo, además que muy pronto tiene un viaje con el que lleva soñando meses y no se la quiere jugar. 

Más arriba nos alejamos del barranco y seguimos ganando altura por la ladera a nuestra derecha. Entre pinos volvemos a encontrar la senda. La mañana es fresca y aunque el sol nos pega enseguida vamos muy a gusto. Debajo nuestra Sallent se va quedando pequeñito y hace rato que podemos ver las cumbres de Collarada, Pala de Ip y Anayet entre otras por encima de los verdes puertos de Formigal. ¡¡Qué precioso está el Pirineo!!


 

El Tebarray lo tenemos delante, vamosss!!!!
A unos 2400 mts la ruta nos acerca de nuevo al barranco donde un gran nevero lo cubre por completo. Un rincón salvaje debajo de los Infiernos, Garmo Negro y Argualas. Encima nuestra las aguas que bajan de los Ibones de Pondiellos se precipitan por la pared. En esta parada me miré el azúcar y tenía 378 (hora 10:50) de modo que me puse 3 uds de insulina. Debí haberla puesto con el desayuno en Sallent pero en fin...
Ha sido buena idea empezar el viaje de este modo, cuanto más arriba estamos más fácil es seguir la ruta y cuando nos vemos en la base del Tebarray hasta un niño sabría orientarse. Descubrimos las oscuras aguas de su ibón encerradas en una pequeña cubeta y ascendemos hasta la misma cima de nuestra montaña preferida: 2896 mts.  Los picos del Infierno se levantan delante nuestra y detrás tapado por las nubes el macizo de Balaitus. Hace fresco pero el chubasquero es abrigo suficiente. Mis colegas miran con desconfianza la ladera de los Infiernos, distinguimos unos montañeros cruzando los neveros de arriba pero les aseguro que pueden evitarse por la izquierda así que en cuatro patadas bajamos al collado donde nos cruzamos con más grupos y sin perder un segundo volvemos a ganar altura hacia el segundo objetivo del día.



Piedras, piedras y más piedras. Grandes y pequeñas. La pendiente se acentúa más arriba y pronto estamos trepando buscando los mejores agarres con las manos.  La ascensión a los Infiernos está catalogada como Facil Superior y ningún paso supera el grado II de dificultad pero el patio debajo nuestra le pone bastante emoción a la aventura. Una vez en la cima del Garmo Blanco (2960 mts) haremos una poca de gimnasia hasta la Cima Occidental  (3073 mts). Aquí se queda Alejo para apañarse una compeed en la ampolla que le está martirizando el pie. Iván, Toño y yo seguiremos por la cresta hasta la Cima Central (3082 mts).  Saludamos a unos montañeros asturianos, nos hacemos unas fotos y aunque tenemos a 10 minutos la Cima Oriental la dejamos para otra ocasión y volvemos sobre nuestros pasos.  







De regreso al Collado de Tebarray hicimos una parada para almorzar, yo llevaba un bocata de jamón que con los 83 de azúcar que tenía me sentó de maravilla. Me puse 2 uds de novorapid.  Hora: 14:22.

Nos seguimos cruzando con más grupos de montañeros, normal pues estamos en el GR-11 y un sábado de Julio la ruta está muy transitada. ¿Cómo estará la bajada hacia el ibón de Llena Cantal y Respomuso? ¿Tendremos nieve?  En los primeros metros de bajada no, eso ya nos lo había dicho nuestro amigo de la Meteo que viene, pero ¿y después? Solo Toño y yo llevábamos pinchos, pero cuando pusimos el pie en el primer nevero comprobamos que no harían falta. Además una caída no tenía peligro pues no tenía mucha pendiente así que a buen paso y enseguida a la carrera llegamos primero al ibón de Llena Cantal y luego a la orilla del inmenso Respumoso.   





Es un placer correr por el sendero de la orilla sur de este lago mirando de reojo a nuestra derecha la mole del Balaitus que se levanta sobre el refugio de Piedrafita, pequeñito en las faldas de la montaña.

Llegados al muro de la presa cruzamos al otro lado, pasamos junto a la ermita y continuamos la carrera por el transitado camino que por el Paso del Onso baja a la Central Eléctrica de La Sarra. Docenas de montañeros, excursionistas, familias, niños y mayores subiendo y bajando por él. Iván y Alejo, que ya se ha olvidado de las ampollas del pie se perderán camino abajo a toda velocidad. Detrás vamos Toño y yo, también bajamos rápido pero yo me veo torpe y flojeras: seguro que estoy bajo de azúcar.  Le digo a Toño que tire para adelante y me quedo el último, más tranquilo y a mi ritmo mientras doy sorbos al camel con isostar y trago un par de geles.  Entre eso y que el camino va mejorando pronto volaré yo también valle abajo ante la atónita mirada de los excursionistas que no sé si tiene reproche o envidia por la prisa que llevamos...

En la Sarra me encuentro a mis tres camaradas. Alejo que está dentro del río ha sufrido una torcedura de tobillo y se está aliviando con el agua fría.  Decidimos continuar los tres que quedamos sanos y volver a por él. ¡¡Hasta luego campeón!!

Los tres kilómetros que nos quedan hasta Sallent los haremos primero por el sendero de la orilla Oeste del embalse de la Sarra, que yo no conocía y que me encanta por dos motivos: está a la sombra y no hay nadie, mientras que la otra orilla parece Benidorn: el chiringuito a tope, coches que llegan, coches que se van...   Después corremos unos 500 mts por el carretil hasta que llegados a una curva un cartel indica el GR-11 que baja directo al pueblo. Bajada fuerte por senda estrecha y más abajo pista forestal donde, en un despiste,  Iván también sufrirá una leve torcedura. ¡¡Madre mía que racha llevamos!!  Por suerte no es nada y reanudamos la carrera.  Cinco minutos más y llegamos al coche. El lugar está petado de gente y coches: el Festival de Pirineos Sur, en Lanuza, pone Sallent en el mapa de todo el mundo en estos días de Verano. Hora 17:15, mi azúcar por los suelos: 45, pero pronto lo subiré jeje.  Iñigo nos recibe sonriente, ha aprovechado la mañana para descansar y como va a quedarse por aquí unos días es la persona más feliz del mundo. No ha volado a tres mil metros como nosotros pero pronto lo hará mucho más alto...

De regreso a la Sarra para recoger al bueno de Alejo aprovechamos que en la terraza del chiringuito se estaba de cine al solito de la tarde para echar unas cervezas, una tortilla y unas patatas bravas. Ni siquiera un príncipe podría disfrutar una merienda mejor.

Aquí tenéis el repor completo

Y aquí un vídeo de super Toño, que está hecho un Steven Spielberg: